martes, 29 de marzo de 2016

Extracto de la Entrevista Exclusiva (2° Parte)




SAMUEL RODRÍGUEZ FABRE.- Hay un aspecto que me gustaría que lo abordaras, aunque sea brevemente, ¿se opone la Religión al Humanismo Experimental o viceversa?

GUSTAVO JIMÉNEZ.- Es inconcebible una oposición entre el Humanismo Experimental y la Religión, toda vez que ya hemos aclarado que hasta cierto punto se complementan; Religión: aspecto espiritual del hombre, Humanismo: aspecto material.
            Además, existe la posibilidad de que por la vía de la Religión el individuo sea conducido a adoptar y vivir los ideales del Humanismo Experimental. Por otro lado, también cabe la posibilidad de que por el conducto del Humanismo Experimental el individuo acceda a la vía de la Religión. Y eso no sería un defecto. Todo es cuestión de perspectivas. Por ejemplo, una persona que posea cierto grado de sensibilidad social la puede desarrollar dentro del Humanismo pero también dentro de la Religión, por lo que una posible oposición entre ambos resulta errónea y sin fundamento.

SAMUEL RODRÍGUEZ FABRE.- ¿El Movimiento de Acción Social Humanista tiene alguna relación con algún Partido político o con alguna organización religiosa?

GUSTAVO JIMÉNEZ.- Desde un principio hemos aclarado que el Humanismo Experimental no tiene que ser privativo de algún sector político, religioso, o de alguna tendencia que ponga en tela de juicio la existencia de Dios. Por lo tanto, al tratarse de una propuesta neutral tiene que estar al margen de cualquier tipo de sectorización política o religiosa, sin derivarse de ello, que rechaza el papel de la política y de la Religión.
            El Humanismo es por todos y para todos. Así que el Movimiento de Acción Social Humanista es una institución dedicada a la difusión del Humanismo Experimental sin hacer diferencias de credos, ideologías o preferencias sexuales. Para nosotros el razonamiento que nos impulsa es este “el Hombre es el progreso del hombre”. Y aquí están incluidos todos los hombres.

SAMUEL RODRÍGUEZ FABRE.-  Me surge esta inquietud, el Humanismo Experimental es una filosofía que busca la transformación social. Eso está claro, pero ¿por qué hasta ahora se pretende hacer ese cambio social? ¿A caso en el pasado no existieron filósofos o pensadores que pretendieron lo mismo? ¿O acaso la sociedad va hacia su decadencia?

GSTAVO JIMÉNEZ.- En todas las épocas de la historia se ha tratado de transformar a la sociedad; podemos ver cómo desde los tiempos remotos el hombre ha buscado diversos medios (actividades, uso y creación de instrumentos de trabajo, etc.) para desarrollarse y subsistir dentro de su entorno. Podemos ver también el infatigable intento de los filósofos griegos por entender no sólo al hombre sino también a su sociedad. Y entendiéndolo, estaba implícito el anhelo de transformarlo.
            Podríamos recordar periodos y circunstancias concretas y nos daríamos cuenta del afán del mismo hombre (filósofo, científico, religioso, político, artista, etc.) por hacer de su entorno un mundo mejor. Sin embargo, el sueño muchas veces se ha convertido en una utopía o en algo detestable para la raza humana, ¿la causa? No nos gusta pasar de lo anticuado a lo nuevo, el temor a lo desconocido o simplemente porque ciertos sistema de pensamiento han sido extremistas (los sistemas totalitarios) y ahí radica en gran parte la causa de su fracaso. Sin embargo, no estamos diciendo que todos los sistemas han sido malos.
El Humanismo Experimental, siendo una corriente neutral, apela a la transformación social teniendo en cuenta dos premisas fundamentales; el hombre actual ha perdido la conciencia por la colectividad; falta crear una Conciencia Humanista en un mundo que amenaza con deshumanizarse. Sobre este razonamiento basamos nuestro sueño de transformar a la sociedad. Así que hay una causa pero también un objetivo muy claro que el Humanismo Experimental tiene en cuenta. Muchas gracias. 
 
Extracto del libro:
           El Hombre en el Humanismo
                (Una Introducción al Humanismo Experimental)
Autor: 
          Gustavo Jiménez
Editorial Hominis
 

domingo, 13 de marzo de 2016

Extracto de la Entrevista Exclusiva (1° Parte)


El Humanismo frente a la Sociedad

La siguiente es una entrevista que en el 2014 hiciera Samuel Rodríguez Fabre a Gustavo Jiménez. En ella Gustavo Jiménez explica ampliamente la injerencia del Humanismo Experimental dentro de la sociedad, así también, presenta los principales retos que enfrenta el Humanismo en la era actual.

SAMUEL RODRÍGUEZ FABRE.- Gustavo Jiménez, quisiera escuchar algunos de los principales postulados del Humanismo Experimental

GUSTAVO JIMÉNEZ.- El Humanismo Experimental comienza  mediante el principio básico que reza “el Hombre es el progreso del hombre”. Obviamente nos referimos al progreso material en sus diversas manifestaciones, sin invalidar, por ello, la intervención de Dios. Por otro lado, esto nos demuestra que la preocupación del Humanismo Experimental radica en el Hombre de carne y hueso, a quien lo considera como un ser concreto, sin llegar a situarlo en el nivel de una bestia o de una divinidad.
            Puede decirse que en términos generales, este sistema de pensamiento ha basado sus creencias y postulados en el Concretismo del hombre, pues los humanismos del pasado mostraron una excesiva predilección por el hombre abstracto.

SAMUEL RODRÍGUEZ FABRE.- De acuerdo a la experiencia que has vivido en todo esto, ¿cuáles son los principales retos que enfrena en Humanismo Experimental para al ser llevado a la vida práctica?

GUSTAVO JIMÉNEZ.- Podemos afirmar que dentro de los principales retos se encuentra el intelectualismo, es decir, muchos dejándose llevar por conjeturas filosóficas seguramente mostrarán un firme rechazo hacia el Humanismo Experimental, cayendo una vez más en un continuo abstraccionismo. Por otro lado tenemos el indiferentismo de muchos, es decir, aquéllos que siendo víctimas de la Cultura del Individualismo como fenómeno social, muestran nulo interés por los problemas del hombre y la sociedad, y por último, está el hecho de que el Humanismo no se ve como una necesidad, o sea, puesto que no se trata de una moda del momento, se prefiere vivir al margen de todo sistema que aspire a la transformación social.

SAMUEL RODRÍGUEZ FABRE.- En tu respuesta anterior has mencionado al intelectualismo como uno de los principales retos que enfrenta el Humanismo Experimental, pero me surge una duda, ¿acaso el Humanismo Experimental no tiene un carácter intelectual?

GUSTAVO JIMÉNEZ.- Hay que hacer la diferencia entre el carácter intelectual del Humanismo y el hecho de pretender reducirlo únicamente a una filosofía, sin mostrar el mínimo interés de convertirlo en un sistema útil y práctico a la sociedad en general. Lo importante no es convertirse en filósofos del humanismo, sino en hombres y mujeres capaces de transformar, según sus posibilidades la conciencia social. En resumen, el Humanismo Experimental es una filosofía práctica y no un simple disfraz intelectual. Es cierto que no podemos desligarlo de la reflexión filosófica, pero tampoco podemos reducirlo a su dimensión intelectual.

SAMUEL RODRÍGUEZ FABRE.- De acuerdo. ¿Puedes decirnos a qué se debe que el indiferentismo muestre nulo interés ante el Humanismo Experimental si es obvio que la situación actual demanda una cultura más humana?

GUSTAVO JIMÉNEZ.- De hecho, es paradójico que ante una sociedad que demanda una Cultura Humanista aún existan sectores sociales que se resistan a aceptar la intromisión del Humanismo Experimental como una alternativa de transformación. Nosotros hemos establecido que ante la prevalencia de una Cultura Individualista se hace necesario y urgente proclamar una Conciencia Humanista en un mundo que parece estar deshumanizado. El indiferentismo, finalmente, es un malestar que obstaculiza el avance de la sociedad y del hombre concreto en su camino hacia el progreso.

SAMUEL RODRÍGUEZ FABRE.- Si el Humanismo Experimental no se ve “como una moda del momento”, entonces, ¿quiénes son los que le darán el lugar que le corresponde dentro de la sociedad?

GUSTAVO JIMÉNEZ.- A ciencia cierta no lo sabemos, pero nosotros estamos apostando a que hombres y mujeres, sin importar niveles sociales, académicos, culturales, etc., una vez transformados desde su propia conciencia puedan tomar en sus manos las riendas del progreso. Como siempre, lo más probable es que una minoría entienda y acepte el Humanismo Experimental y sean ellos quienes pretendan mover la conciencia de la mayoría.
            Esto nos lleva a considerar que el proceso de la Transición de la Conciencia es fundamental en una sociedad que agoniza en el indiferentismo. Ahora bien, lo ideal sería que todos los estratos sociales mostraran no sólo interés sino también la firme disposición de crear y difundir una cultura más humana, basada en la solidaridad y en el apego a los ideales colectivos.


Extracto del libro:
           El Hombre en el Humanismo
                (Una Introducción al Humanismo Experimental)
Autor: 
          Gustavo Jiménez
Editorial Hominis

miércoles, 2 de marzo de 2016

Preguntas y Respuestas No. III


El Humanismo Experimental es una filosofía que busca la transformación social. Eso está claro, ¿Por qué hasta ahora se pretende hacer ese cambio social, acaso en el pasado no existieron filósofos o pensadores los cuales pretendieron hacer lo mismo? O ¿Es acaso que la sociedad va hacia su propia destrucción?

En todas las épocas de la  história se ha intentado transformar a la sociedad; podemos ver cómo desde los tiempos remotos el hombre ha buscado diversos medios (actividades, uso y creación de instrumentos, etc.) para desarrollarse y subsistir dentro de su entorno. Podemos ver también el infatigable intento de los filósofos griegos por entender no sólo al hombre sino también a su sociedad. Y entendiéndolo, estaba implícito el anhelo de transformarlo. Podríamos recordar periodos y circunstancias concretas y nos daríamos cuenta del afán del mismo hombre (filósofo, científico, religioso, político, artista, etc.) por hacer de su entorno un mundo mejor. Sin embargo, el sueño muchas veces se ha convertido en una utopía o en algo detestable para la raza humana. ¿La causa? No nos gusta pasar de lo anticuado a lo nuevo, el temor a lo desconocido o simplemente porque ciertos sistemas de pensamiento han sido extremistas (los sistemas totalitarios) y ahí radica en gran parte su fracaso. No estamos diciendo que todos los sistemas han sido negativos. El Humanismo Experimental, siendo una corriente neutral, apela a la transformación social, teniendo en cuenta dos premisas fundamentales; de que hombre actual ha perdido la conciencia por la colectividad; falta crear una Conciencia Humanista en un mundo que amenaza con deshumanizarse. Sobre este razonamiento basamos nuestro sueño de transformar a la sociedad. Así que hay una causa pero también un objetivo muy claro que el Humanismo experimental tiene en cuenta. Muchas gracias.

Gustavo Jiménez
Fundador del Movimiento de Acción Social Humanista S. C.

martes, 13 de octubre de 2015

Preguntas y Respuestas No. II



En una respuesta anterior ha mencionado al intelectualismo como uno de los principales retos que enfrenta el Humanismo Experimental, ¿Acaso el Humanismo Experimental no tiene un carácter intelectual?

Hay que hacer la diferencia entre el carácter intelectual del Humanismo Experimental y el pretender reducirlo únicamente a una filosofía, sin mostrar el mínimo interés de convertirlo en un sistema útil a la sociedad en general. Lo importante no es convertirse en filósofos del Humanismo sino en hombres y mujeres capaces de transformar según sus posibilidades la conciencia social. En resumen, el Humanismo Experimental es una filosofía práctica y no un simple disfraz intelectual.

¿A qué se debe que el indiferentismo muestre nulo interés ente el Humanismo Experimental si la situación actual demanda una cultura más humana?

De hecho es paradójico que ante una sociedad que demanda una Cultura Humanista aún existan sectores sociales que se resistan a aceptar la intromisión del Humanismo Experimental como una alternativa de transformación. Nosotros hemos establecido que ante la prevalencia de una Cultura Individualista se hace necesario y urgente proclamar una Conciencia Humanista en un mundo que parece estar deshumanizado. El Indiferentismo, finalmente es un malestar que obstaculiza el avance de la sociedad y del hombre concreto en su camino hacia el progreso.

Si el Humanismo Experimental no se ve como una “moda del momento” por muchos. Entonces ¿Quiénes son los que le darán el lugar correspondiente en la sociedad?

A ciencia cierta no lo sabemos, pero nosotros estamos apostando a que hombres y mujeres, sin importar niveles sociales, académicos, culturales, etc., una vez transformados desde su propia conciencia puedan tomar en sus manos las riendas del progreso. Esto nos lleva a considerar que el proceso de la Transición de la Conciencia es fundamental en una sociedad que agoniza en el indiferentismo. Ahora bien, lo ideal sería que todos los estratos sociales mostraran no sólo interés sino también la firme disposición de crear y difundir una cultura más humana, basada en la solidaridad y en el apego a los ideales colectivos.


Gustavo Jiménez.
Fundador del Movimiento de Acción Social Humanista S.C.